Hay pocos grupos de rap que puedan tener el caché de estos neoyorquinos. Beastie Boys es un trío que se formó a finales de los años 70 en la Gran Manzana y q ue se caracteriza por la gran variedad de estilos musicales que han tocado a lo largo de su carrera. Desde el punk, pasando por el jazz, hasta el hip hop. Comenzaron haciendo hardcore punk. Sus primeros pasos tomaron este camino, sin embargo, pronto empezaron a experimentar con el rap. Licensed to ill, grabado en 1986, fue uno de los álbumes de mayor éxito en la historia del rap. Su tema Fight for you right fue escuchado en todo el mundo. Era una revisión de los gritos de guerra que durante los años 60 y 70 se usaron en los movimientos sociales estadounidenses. Sin embargo, aquí dejaron su impronta, pues, con una mirada irónica de la sociedad de los años ochenta, lo que los Beastie Boys reivindicaban era el derecho a divertirse: Figth for you right… to party!
Tres años después sacaron el álbum Paul’s Boutique que les sirvió para consagrarse en la cima. De este disco destaca el tema Johnny Ryall. El tremendo éxito les llevó a dar giras de gran éxito, pero también rodeadas de mucha polémica. Los directos incluían strippers bailando en jaulas y lluvias de cerveza. MCA solía llevar el logo de Volkswagen colgado al cuello lo que motivó una ola de delincuencia juvenil. Los jóvenes comenzaron a atacar automóviles de la compañía alemana por toda Inglaterra.
A lo largo de su trayectoria, el trío formado por Adam Yauch (MCA), Mike Diamond (Mike D) y Adam Horovitz (Adrock), ha llevado el buen rollo allá por donde han ido. Muestra de ello son los videoclips que grabaron para los temas Sabotage -arriba-, Intergalactic o Sure shot. Para no perdérselos.
Sin embargo, lo más sorprendente del trío fue el disco que sacaron en el año 2007. The mix-up, como así se llama, es uno de los discos más redondos que se han grabado en lo que llevamos de siglo XXI. Para empezar, nadie se esperaba que un grupo que venía de armarla en los escenarios realizase un disco tan sereno. Dejaron de lado el rap y se metieron de lleno en la música jazz, étnica y electrónica. Una delicia para los oídos. Los MCs se apartaron del micro y se pusieron al frente de la batería, la guitarra y el bajo para grabar un disco instrumental que no tiene desperdicio. Irrepetible.
Foto: the beastie boys – sonar day 2 por michael morel en Flickr.com.