Dos Mona Lisa. Dos cuadros. Dos pintores. El hallazgo en las bodegas del Museo del Prado de la réplica de otra Gioconda como la de París causó una gran conmoción cuando fue publicado el 1 de febrero. Ahora los estudios y la posterior restauración intentan rescatar la verdad. Las conclusiones a las que se han llegado sobre esta copia del original es que, mientras Leonado da Vinci pintaba en su taller a la Mona Lisa, uno de sus discípulos de mayor confianza, ejecutaba los mismos pasos de su maestro sobre otro tapiz. No se trata pues de ninguna estafa premeditada: la copia no pretende hacerse pasar por la original, actualmente en el Museo del Louvre.
De momento, los expertos señalan como a autor de la copia a Yáñez de la Almedina, un discípulo de Da Vinci en esa etapa del florentino. Respecto a la representación de los dos cuadros, las figuras son prácticamente iguales en dimensiones y formas: la transformación del contorno de la cintura, la posición de los dedos, el contorno del velo y el de la cabeza e incluso ajustes de los perfiles de las mejillas y el cuello. Casi una réplica perfecta. Todo ello se ha podido estudiar con detalle tras la restauración del cuadro recientemente hallado, en la que se ha eliminado el repinte negro que cubría el fondo y se ha recuperado el paisaje original.
La pieza estará expuesta unas semanas en Madrid, en la sala 49 del museo, y el 29 de febrero se confrontará en París con la original.